{"id":12437,"date":"2015-10-22T12:02:07","date_gmt":"2015-10-22T12:02:07","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2015\/10\/22\/laguna-de-voces-73\/"},"modified":"2015-10-22T12:02:07","modified_gmt":"2015-10-22T12:02:07","slug":"laguna-de-voces-73","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/laguna-de-voces-73\/","title":{"rendered":"LAGUNA DE VOCES"},"content":{"rendered":"<p>* Linchar la esperanza<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Los hechos registrados en Ajalpan, Puebla, donde los hermanos Jos\u00e9 Abraham y Rey David Copado Molina, de 25 y 35 a\u00f1os de edad respectivamente, fueron linchados por una turba, bajo el supuesto de que se dedicaban al secuestro de ni\u00f1os, son id\u00e9nticos a los que se presentaron en Huejutla, aqu\u00ed en Hidalgo, el 28 de marzo de 1998, cuando Jos\u00e9 Santos y Salvador Vald\u00e9s, corrieron la misma suerte y por id\u00e9nticas acusaciones. En ambos casos la acusaci\u00f3n era falsa.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pueden surgir m\u00faltiples argumentos que intenten hasta justificar los actos de barbarie a los que parece nos hemos acostumbrado: si la inseguridad que priva en el pa\u00eds, si la desigualdad, si un fallido gobierno que no atina a solucionar un algo que de origen resulta imposible.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Todo puede intentar hacerse para cuando menos entender lo que anotamos, pero, guste o no, el asunto tiene que ver m\u00e1s con un instinto criminal que todos, o casi todos, traemos de nacimiento.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si nunca en la vida se ha sido testigo de un hecho de esta naturaleza, dif\u00edcilmente se puede comprender lo que le anoto, e incluso es posible caer en la tentaci\u00f3n de ver con buenos ojos lo sucedido en Ajalpan y Huejutla.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No es as\u00ed, y simplemente no puede ser as\u00ed. Peor cuando los victimados resulta que son inocentes.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nada como una masa de personas enloquecidas, \u00e1vidas de sangre, para que cada uno de los participantes en el acto de linchar a un supuesto violador o secuestrador, pueda finalmente colocarse en el papel de juez y verdugo. No existe, en ese justo instante, ninguna barrera que le impida sacar todo el hartazgo de la vida misma que ha llevado hasta ese momento. Alguien debe ser culpable de que la familia apenas sobreviva con salarios de hambre; alguien el que debe pagar porque el designio divino, o destino si as\u00ed se le quiere llamar, lo llev\u00f3 a nacer en la miseria, y estar condenado a quedarse en ese lugar sin futuro alguno.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sin embargo, y ese es el factor que acaba por lastimar a todos y cada uno de los justicieros investidos por un d\u00eda, pasada la sicosis, la furia, el deseo de muerte a todo lo que pase ante los ojos, queda una resaca de la que no se puede salir.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Despertar a la realidad en que se quiera o no todos quedan en el mismo papel de los que se decidi\u00f3 sacrificar, lleva a un solo puerto que es la desesperanza, la p\u00e9rdida absoluta y definitiva de la fe en todo lo que nos distingue como seres humanos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Porque en la fiesta de sangre que es un linchamiento no hay espacio para otra cosa que no sea la sed de ver hechos pedazos a los que, de pronto, se identific\u00f3 como la encarnaci\u00f3n de la maldad, de que el destino sea tan miserable, de que el futuro se haya ca\u00eddo a pedazos.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y en esa org\u00eda de sangre surgen tambi\u00e9n los que logran convertirse en l\u00edderes de la muerte, que con un solo grito transforman al que apenas si ten\u00eda valor para mirar a la cara en un criminal, el que patea el rostro desfigurado, el que roc\u00eda con gasolina el cuerpo inerte pero a\u00fan vivo, el que goza cuando las piernas y los brazos tiemblan al chamuscarse con el fuego.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por supuesto al otro d\u00eda, cuando amanece, cuando preguntan qui\u00e9n fue el responsable, qui\u00e9n el que dispar\u00f3 la versi\u00f3n de que los muertitos eran secuestradores o violadores, la respuesta es la misma: \u201cnadie\u201d. Pero el \u201cnadie\u201d son todos, y el todos es un anonimato que libra de la c\u00e1rcel, pero nunca de la conciencia que de pronto reaparece, se hace visible, y lastima, lastima terriblemente.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lo sucedido en el estado de Puebla y aqu\u00ed en la regi\u00f3n Huasteca, puede ser presentado como una prueba inequ\u00edvoca de la descomposici\u00f3n de un sistema, de lo que usted quiera, pero un hecho definitivo es que no se trata de un movimiento social o revolucionario. No. Se trata, por sobre todas las cosas, de un cap\u00edtulo que deja a la poblaci\u00f3n que decidi\u00f3 sumarse al tr\u00e1gico acontecimiento, en un estado de absoluta desesperanza, en una cruda que simplemente no pasa y se complica con los d\u00edas.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mil gracias, hasta ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"mailto:peraltajav@gmail.com\">peraltajav@gmail.com<\/a><\/p>\n<p>twitter: @JavierEPeralta\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>* Linchar la esperanza<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[49],"tags":[],"class_list":["post-12437","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-javier-peralta"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12437","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12437"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12437\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12437"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12437"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12437"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}