{"id":123617,"date":"2020-07-13T06:00:00","date_gmt":"2020-07-13T11:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/plazajuarez.mx\/?p=123617"},"modified":"2020-07-12T23:04:10","modified_gmt":"2020-07-13T04:04:10","slug":"retratos-hablados-972","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/retratos-hablados-972\/","title":{"rendered":"RETRATOS HABLADOS"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Tiempo de re-conocernos<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li>Porque ni el Covid-19 ni las guerras son un milagro<\/li><\/ul>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>No, lo que la vida con todos su recursos se ha visto imposibilitada para cambiar el destino infausto del ser humano, dif\u00edcilmente podr\u00e1 hacerlo una pandemia como la del Covid-19, porque no es la muerte y el terror que provoca en las personas lo que deriva en una nueva actitud. Si as\u00ed fuera la infinita cantidad de guerras hubieran sido m\u00e1s que suficiente para ver de frente al nuevo ser humano. Pero no es as\u00ed, y si acaso seremos testigos de arrepentimientos que ser\u00e1n olvidados apenas se extinga el \u00faltimo temor a dejar el mundo con un tubo en la garganta, y el absoluto horror de morir sin por lo menos despedirnos de alg\u00fan ser querido.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque ni el Covid-19 ni las guerras son un milagro. Por el contrario, resultan ser una maldici\u00f3n de la que siempre buscamos olvidarnos, porque el dolor y el miedo no dejan vivir.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo algo se obtiene de estos tiempos de sombras y zozobra, y puede ser al final de cuentas que aprendemos a priorizar lo que nos ofrece este paso vertiginoso por la existencia, aunque con toda seguridad la mayor parte cambiar\u00e1 esa actitud apenas llegue el olvido necesario, y la certeza de que como las locuras cometidas en una mala borrachera, simplemente fueron fruto de la inconsciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada cual tendr\u00e1 sus prioridades adem\u00e1s de todo, que nadie puede erigirse en gu\u00eda celestial de lo que es importante y lo que no, y si acaso podr\u00eda haber cierta coincidencia en que el temor a la muerte no puede convertirse en la \u00fanica posibilidad para guiar nuestros destinos.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo despojados de ese miedo, que por supuesto es natural a todos, podremos arribar al terreno vital donde cada cual dir\u00e1 si esto o lo otro son lo m\u00e1s importante en su existencia, sin que nadie decida aprobar o reprobar con aires doctos de los que se dedican a esa actividad absurda de nacimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que unos decidir\u00e1n que es la posesi\u00f3n de cosas, de riquezas, de bienes, el \u00fanico objetivo que les llena el alma. Muy su gusto y respetable el asunto.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros, espero muchos, que a pesar del miedo a la muerte, de pronto descubrimos que ser eternos solo puede hacerse realidad en el amor que logremos despertar en cada una de las personas que todos los d\u00edas caminan con nosotros en este peque\u00f1\u00edsimo trecho que es la vida humana. Podremos irnos, dejar de respirar, pero no lo haremos si se conserva un recuerdo m\u00ednimo, esperemos bueno, en quienes conocimos.<\/p>\n\n\n\n<p>Si aprendemos a priorizar lo que nos interesa, y por ende puede hacernos felices, es posible sacar ganancias al encierro de casi cuatro meses, al convertirnos en casi extra\u00f1os de casi todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Si tambi\u00e9n aprendemos que todo es tan ef\u00edmero que por eso vale la pena dedicar todo lo que tengamos a la mano, a la tarea de que pudi\u00e9ramos hacer real la felicidad y por real en simple l\u00f3gica es la que no hace infeliz a los que nos rodean, habr\u00e1 valido la pena.<\/p>\n\n\n\n<p>Un poco m\u00e1s amable, amoroso, emp\u00e1tico con todos, ser\u00eda ganancia absoluta. Ser\u00eda digno de reconocerse, de reconocernos, y esa es la conclusi\u00f3n: reconocernos en los otros, saber que de este modo puede existir la posibilidad de que salvemos el horror de la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><\/strong><strong>Mil gracias hasta ma\u00f1ana.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"mailto:jeperalta@plazajuarez.mx\/historico\/historico\">jeperalta@plazajuarez.mx\/historico\/historico<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>@JavierEPeralta<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tiempo de re-conocernos Porque ni el Covid-19 ni las guerras son un milagro<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[49,42],"tags":[],"class_list":["post-123617","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-javier-peralta","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/123617","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=123617"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/123617\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=123617"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=123617"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=123617"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}