{"id":123123,"date":"2020-07-10T06:43:17","date_gmt":"2020-07-10T11:43:17","guid":{"rendered":"https:\/\/plazajuarez.mx\/?p=123123"},"modified":"2020-07-10T06:43:17","modified_gmt":"2020-07-10T11:43:17","slug":"laguna-de-voces-645","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/laguna-de-voces-645\/","title":{"rendered":"LAGUNA DE VOCES"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Meterse a la fuerza en la eternidad<\/h2>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>No conformes con el reino de este mundo, pretenden tambi\u00e9n asegurar el del esp\u00edritu y el recuerdo\u2026\u00a0<\/strong><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Hay personajes en el Estado, por supuesto tambi\u00e9n en el pa\u00eds, que han tenido como logro fundamental en su vida el haber hecho dinero, mucho dinero; vaya pues, al grado de que sus descendientes son millonarios, y por lo tanto pueden darse el lujo de, previas donaciones, lograr que instituciones educativas y de muy diverso \u00edndole, le pongan el nombre de sus progenitores a las instalaciones que construyen con esos recursos. Muy al estilo del \u201chaiga sido como haiga sido\u201d, imponen a la eternidad sus apellidos en placas doradas, lo que garantiza que quien las vea, d\u00e9 por hecho que se trat\u00f3 de benefactores de la humanidad, lumbreras del conocimiento, maestros de la vida, o lo que usted diga y mande.<\/p>\n\n\n\n<p>No conformes con el reino de este mundo, pretenden tambi\u00e9n asegurar el del esp\u00edritu y el recuerdo. Cuando uno pensaba que en la muerte todos somos iguales, nos encontramos con que eso tampoco es cierto, y que por lo tanto tendremos que conformarnos con una peque\u00f1a l\u00e1pida y, tal vez, la necia memoria de la familia que insistir\u00e1 en acordarse del que se fue.<\/p>\n\n\n\n<p>La soberbia de algunos, no pocos, les lleva a construir leyendas en torno a su familia, en el entendido que a falta de talento est\u00e1 el dinero para comprar el nombre de una calle, un teatro, un auditorio, un centro deportivo, vaya pues lo que les venga en gana, porque hoy en d\u00eda el negocio de la posteridad a la fuerza, tambi\u00e9n es propiedad de los mismos vivos que regentean recursos destinados en beneficio de los ciudadanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Una m\u00ednima investigaci\u00f3n sin embargo, echa por tierra la leyenda que se construye en torno a h\u00e9roes o benefactores inventados. Se descubre, por principio de cuentas, que no era el hombre dadivoso y humano que trataba con singular bondad a sus empleados, sino un simple explotador miserable que finc\u00f3 su fortuna en la miseria ajena, y por supuesto tambi\u00e9n en los turbios manejos para dejar fuera a los que inicialmente fueron sus socios.<\/p>\n\n\n\n<p>A diferencia de un escritor de renombre, un cient\u00edfico, un deportista \u00fanico en su g\u00e9nero, los que buscan la posteridad a fuerza de dinero no resisten el m\u00ednimo escrutinio, porque su \u00fanica carta de presentaci\u00f3n son los billetes, y la vida inventada que los colocaba casi como santos.<\/p>\n\n\n\n<p>Un Juan Rulfo ha resistido y resistir\u00e1 el tiempo no por una existencia ejemplar, que no lo fue, sino por una obra rotunda, absoluta. Lo mismo con un personaje como el hidalguense Ricardo Garibay.<\/p>\n\n\n\n<p>Y por supuesto, ninguno de los dos engendraron hijos que tuvieran como obsesi\u00f3n que le pusieran sus nombres a cuanto teatro, auditorio o centro deportivo se construyera en su tierra natal.<\/p>\n\n\n\n<p>Sucede que a las revistas de sociales donde los ricos de siempre presumen que regresan de Europa, que se casan con la \u201cChiquis\u201d L\u00f3pez y emprenden su luna de miel rumbo a destino ex\u00f3tico, ahora se suman los que compiten a ver qui\u00e9n logra que le pongan el nombre de sus progenitores a m\u00e1s auditorios, puentes, calles, bulevares, deportivos y todo lo que tenga que ver con la idea de que, \u201cen la vida como en la muerte, los jodidos no tienen nombre, y los ricos hasta placas de oro\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><\/strong><strong>Mil gracias, hasta ma\u00f1ana.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"mailto:peraltajav@gmail.com\">jeperalta@plazajuarez.mx\/historico\/historico<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>twitter: @JavierEPeralta<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Meterse a la fuerza en la eternidad<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[49,42],"tags":[],"class_list":["post-123123","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-javier-peralta","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/123123","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=123123"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/123123\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=123123"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=123123"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=123123"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}