{"id":11341,"date":"2015-09-28T13:52:50","date_gmt":"2015-09-28T13:52:50","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2015\/09\/28\/retratos-hablados-126\/"},"modified":"2015-09-28T13:52:50","modified_gmt":"2015-09-28T13:52:50","slug":"retratos-hablados-126","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/retratos-hablados-126\/","title":{"rendered":"RETRATOS HABLADOS"},"content":{"rendered":"<p><strong>* Ya no hacen el tiempo como antes<\/strong><\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Hubo un tiempo en que mirar septiembre resultaba motivo de fiesta, porque anticipaba el arribo de los meses previos a la Navidad, y para el ni\u00f1o que era entonces, y el adulto que fui despu\u00e9s hasta entender que los a\u00f1os pasan, no pod\u00eda existir mejor forma de celebrar la vida que con la festividades de diciembre.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Llegado el mes patrio la traves\u00eda estaba a punto de terminar con el arribo a un puerto seguro y dichoso. De un modo u otro el a\u00f1o empezaba cuando en realidad terminaba.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Fue todo ese tiempo la certeza de que la vida puede construirse sin preocupaci\u00f3n alguna de que eso, el tiempo, tarde o temprano se las cobra todas y una ma\u00f1ana, sin aviso de por medio, nos despertamos con la amarga realidad de que no fuimos inmunes a su paso.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A partir de ese justo instante una buena parte de los esfuerzos de sobrevivencia se dedican a intentar afanosamente que los meses duren aunque sea un poco m\u00e1s. Finalmente diciembre adquiere la caracter\u00edstica real que le hab\u00edamos negado: es el \u00faltimo del a\u00f1o que, est\u00e1 claro, se va para nunca volver.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Septiembre empieza a sonar con tintes de cuenta final fat\u00eddica, y de la felicidad que antes nos despertaba, se transforma en un fantasma de Dickens que, con anticipaci\u00f3n, llega para hacernos entender la necesidad de poner en orden las cosas porque, qui\u00e9n sabe, ya nunca ser\u00e1 seguro llegar al a\u00f1o siguiente.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Peor resulta que los d\u00edas de las fiestas patrias tambi\u00e9n se denominen \u201cdel testamento\u201d, a trav\u00e9s del cual alguien pens\u00f3, sugiri\u00f3 e impuso la necesidad de que cada uno de los bienes que se posean, tengan un destinatario feliz, que podr\u00e1 heredar sin problemas de ning\u00fan tipo.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Diciembre se atisba en el horizonte con una rara mezcla de esperanza y desdicha. Por supuesto la esperanza de la nostalgia, porque todo aquello que nos hizo felices durante mucho tiempo dej\u00f3 de existir, y pese a la necedad de creer que se puede recrear lo que fue, lo \u00fanico cierto es que nos transformamos en los que est\u00e1n obligados a reconocer la necesidad de cosechar lo que se haya sembrado y esperar, simplemente esperar.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sin embargo, a fuerza de tanto esfuerzo de imaginaci\u00f3n que hicimos hasta la edad actual, algo se conserva, igual que aquella vieja l\u00e1grima de Urbina, \u201cfuente inagotable de ternura, vena de dolor que no se acaba\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esperar aquello que se mira ya cercano, las luces-ilusiones de Andersen, el fr\u00edo-esperanza, la seguridad de que el otro a\u00f1o ser\u00e1 mejor, pr\u00f3spero, \u00fanico en la historia personal capaz de coronar, aqu\u00ed s\u00ed, a esta edad, los sue\u00f1os que no se van, no se quieren ir.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00daltimos meses del 2015, en eso no hay vuelta de hoja.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Seguro fue el fr\u00edo con que despert\u00f3 este lunes, las pl\u00e1ticas de Aurora y Minerva sobre lo que parecieran simplezas, pero es lo vital, fundamental de la vida. S\u00ed, el tiempo se pasa \u00faltimamente m\u00e1s r\u00e1pido, es fugaz. Pero no es el tiempo, y lo sabemos, vaya que lo sabemos. Somos uno, nosotros, los que intentamos culpar a lo que es constante y casi eterno, de la certeza de hacernos viejos.<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mil gracias, hasta ma\u00f1ana.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><a href=\"mailto:peraltajav@gmail.comt\">peraltajav@gmail.comt<\/a><\/p>\n<p>twitter: JavierEPeralta<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>CITA:<\/p>\n<p><em>Diciembre se atisba en el horizonte con una rara mezcla de esperanza y desdicha. Por supuesto la esperanza de la nostalgia, porque todo aquello que nos hizo felices durante mucho tiempo dej\u00f3 de existir, y pese a la necedad de creer que se puede recrear lo que fue, lo \u00fanico cierto es que nos transformamos en los que est\u00e1n obligados a reconocer la necesidad de cosechar lo que se haya sembrado y esperar, simplemente esperar.<\/em><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>* Ya no hacen el tiempo como antes<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[49],"tags":[],"class_list":["post-11341","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-javier-peralta"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11341","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11341"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11341\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11341"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11341"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11341"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}