{"id":111855,"date":"2020-05-26T06:00:00","date_gmt":"2020-05-26T11:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/plazajuarez.mx\/?p=111855"},"modified":"2020-05-25T20:43:46","modified_gmt":"2020-05-26T01:43:46","slug":"letras-y-memorias-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/letras-y-memorias-4\/","title":{"rendered":"Letras y Memorias"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>La calma entre la tempestad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\"><li><strong>\u201cLas pesadillas tambi\u00e9n se convierten en realidad\u201d<\/strong><\/li><\/ul>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Cuando pasan los d\u00edas, las semanas y meses, es para uno muy grato recordar c\u00f3mo es que en otros momentos las experiencias resultaban m\u00e1s dulces y armoniosas, y queda entonces ese suspiro dulce elevado al viento que con toda intenci\u00f3n habr\u00e1 de llegar al destino esperado.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, en medio de un confinamiento obligatorio, la cabeza maquina memorias, letras que se escapan un poco, pero que a\u00fan no aterrizan en las p\u00e1ginas esperadas o pensadas.<\/p>\n\n\n\n<p>La cabeza y el coraz\u00f3n se transportan a d\u00edas en que la calidez de las personas amadas permanec\u00eda en nuestros pechos y las manos dejaban un rastro de cari\u00f1o por los cabellos de quien revoluciona las vidas vividas.<\/p>\n\n\n\n<p>El cuerpo extra\u00f1a ese amor manifestado en forma de risas y en forma de apapachos, de pl\u00e1ticas largas y unos cuantos tragos; se extra\u00f1an las canciones cantadas junto a la familia, amigos y desconocidos.<\/p>\n\n\n\n<p>El confinamiento puede que nos tenga terriblemente mal, o puede que nos haya renovado en lo espiritual y mental, aunque siendo francos, a estas alturas ya no sabemos qu\u00e9 opci\u00f3n ser\u00eda menos turbia y dolorosa, pues por un lado a\u00f1oramos la vuelta a esa \u201cnueva normalidad\u201d, y por otro, nos hemos vuelto esclavos gustosos de quedarnos en casa usando pijama hasta la tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>El confinamiento nos pone, al dormir, sue\u00f1os similares a las escenas de \u201cLos Juegos del Hambre\u201d, aunque la diferencia radica en que los personajes son m\u00e1s dulces que en esas cintas y libros, pues en la cabeza nuestra hay un rostro conocido que gu\u00eda los pasos hacia la liberaci\u00f3n y salvaci\u00f3n que un abrazo, una mano sujetando nuestras esperanzas, y un beso deseado durante largu\u00edsimo tiempo, nos despiertan con una sonrisa en la cara y con el pecho estallando de emoci\u00f3n queriendo repetir la ilusi\u00f3n una noche m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 hay de malo en todo esto? Lo mismo que hay de malo en otras cosas que la mente crea: esa irrealidad, esa nula posibilidad de tornar en ciertos los juegos ut\u00f3picos que la imaginaci\u00f3n nos pinta siempre que despertamos y ese \u00e1ngel ca\u00eddo del cielo no est\u00e1 respirando a lado nuestro.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo malo de los sue\u00f1os es que las pesadillas pueden aparecerse como ciertas tambi\u00e9n, porque a pesar de su terrible naturaleza, no dejan de ser parte de lo mismo, parte de lo on\u00edrico que agobia nuestras cabezas al cerrar los ojos y esperar que esta gris\u00e1cea realidad, deje de existir para darnos paso a un nuevo mundo en donde todo renazca: el amor, la vida, la fantas\u00eda, la alegr\u00eda y la esperanza\u2026&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed es como transcurren las noches posteriores al trabajo. As\u00ed se mueven, como piezas de ajedrez esperando que la movida siguiente nos lleve a la conquista del imperio contrario, uno cimentado en ansiedad y penumbra, uno que requiere apenas de un empuj\u00f3n para desmoronarse.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed transcurren las noches de quien se ve desgastado por las ilusiones en su cabeza, por esas que lo colocan en una vida nueva junto a todo lo amado, a\u00f1orando entonces que as\u00ed como de la nada todo apareci\u00f3, as\u00ed se desvanezca, de la nada, como si de un mal sue\u00f1o se tratase, uno que ha durado m\u00e1s de lo necesario, y que se ha cobrado ya decenas de miles de vidas que se esfumaron en la misma esperanza nuestra: la de una realidad nueva y libre de temores virulientos en el ambiente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00a1Hasta el pr\u00f3ximo martes!<\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Postdata: <\/strong>Simplemente gracias, a quienes a\u00fan est\u00e1n conmigo; a quienes a\u00fan est\u00e1n con nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mi Twitter: @SoyOsmarEslava<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La calma entre la tempestad \u201cLas pesadillas tambi\u00e9n se convierten en realidad\u201d<\/p>\n","protected":false},"author":95,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42,84],"tags":[],"class_list":["post-111855","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra","category-osmar-eslava-marquez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/111855","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/95"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=111855"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/111855\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=111855"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=111855"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=111855"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}