{"id":10170,"date":"2015-08-31T14:36:48","date_gmt":"2015-08-31T14:36:48","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2015\/08\/31\/ano-2015-de-la-era-muda\/"},"modified":"2015-08-31T14:36:48","modified_gmt":"2015-08-31T14:36:48","slug":"ano-2015-de-la-era-muda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/ano-2015-de-la-era-muda\/","title":{"rendered":"A\u00f1o 2015 de la Era Muda"},"content":{"rendered":"<p>Terlenka\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las novelas son una clase de verdad distinta a la que, por ejemplo, distingue al periodismo cr\u00edtico o la literatura guiada por un prop\u00f3sito social.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTodos los escritores son vanidosos, ego\u00edstas y perezosos\u201d. Y esto no ha cambiado desde que lo escribiera George Orwell en 1946. (Antes de continuar ruego me disculpen por escribir sobre literatura y no sobre los personajes m\u00e1s famosos de nuestro tiempo: escoria en verdad inhumana que la publicidad descarga en nuestras mentes indefensas). Pues bien, Orwell hace notar que los motivos que en el fondo de su ser guarda un escritor para hacer lo que hace contin\u00faan siendo un misterio. De manera que sumados al ego\u00edsmo, la vanidad y la pereza, tambi\u00e9n est\u00e1 el misterio en sus motivos, la duda y la ambig\u00fcedad de lo que quiere. \u00bfQu\u00e9 publicidad puede hacer de tales caracter\u00edsticas virtudes para vender? Por fortuna no la hay. El mundo de la comunicaci\u00f3n excluye hoy en d\u00eda a estos seres extravagantes. \u00bfEn qui\u00e9n pensar\u00eda Orwell cuando escribi\u00f3 lo antes citado? No creo que en s\u00ed mismo. Tal vez en Jonathan Swift, a quien consideraba un hombre impotente, incapaz de disfrutar la felicidad y de creer en la vida. O en Tolstoi a quien acusaba de predicar una cosa y hacer justo lo contrario. Todos ellos escribieron obras distintas y extraordinarias y su lazo de uni\u00f3n m\u00e1s evidente fue su inclinaci\u00f3n hacia la \u00e9tica o cr\u00edtica social. Ya fuera desde una postura moral y anarquista, como Tolstoi: o desde una pintura sarc\u00e1stica y burlona de la sociedad humana, como fue el caso de Swift. Y vuelvo a Orwell quien pese a hablar de la oscuridad de los motivos que estimulan a un escritor dijo lo siguiente: \u201cMe parece una soberana estupidez, en una \u00e9poca como la nuestra, pensar que se puede evitar escribir sobre asuntos como el totalitarismo.\u201d Y m\u00e1s adelante: \u201cMi mayor aspiraci\u00f3n durante los \u00faltimos a\u00f1os ha sido convertir la escritura pol\u00edtica en un arte. Mi punto de partida es siempre un sentimiento de parcialidad, una sensaci\u00f3n de injusticia.\u201d Comprendo a Orwell m\u00e1s de lo que quisiera. No puedo apartar de mi \u00e1nimo la sensaci\u00f3n de injusticia y ello me lleva a escribir art\u00edculos de queja, escarnio e infelicidad pura.<\/p>\n<p>El \u00fanico momento en que soy libre totalmente es cuando escribo y me olvido de los otros (hecho que ocurre cada vez m\u00e1s a menudo), es decir: cuando doy por perdida a la humanidad como proyecto de justicia social y comprendo con gran claridad que uno no puede continuar como individuo lo que otros ni siquiera han comenzado como sociedad.<\/p>\n<p>George Steiner dice que \u201cla literatura es lenguaje liberado de la obligaci\u00f3n de informar\u201d, y que pese a que sus ra\u00edces son oscuras su funci\u00f3n utilitaria es menor. Las novelas son una clase de verdad distinta a la que, por ejemplo, distingue al periodismo cr\u00edtico o la literatura guiada por un prop\u00f3sito social. De hecho, Steiner, ha llegado a afirmar que Moli\u00e9re y Swift perdieron hoy creatividad y presencia porque sus libros estaban demasiado ligados a la realidad presente de su \u00e9poca.<\/p>\n<p>Yo creo, por el contrario, que la peste humana recorre todos los siglos y s\u00f3lo se cambia de disfraz. De la guillotina a los campos de concentraci\u00f3n, de los genocidios \u00e9tnicos a la especulaci\u00f3n financiera pueden sucederse d\u00e9cadas y siglos, pero la sensaci\u00f3n de injusticia que atormenta a algunos escritores de todas las \u00e9pocas es la misma. Y cada quien reacciona a ella de forma diferente. A trav\u00e9s del escarnio, como Swift; o de la par\u00e1bola cr\u00edtica, como Orwell.<\/p>\n<p>George Orwell (1903-1950) afirmaba que desde los seis a\u00f1os sab\u00eda que ser\u00eda escritor. A los cinco a\u00f1os escribi\u00f3 un poema para su madre, y a los catorce escribi\u00f3 una obra en verso siguiendo la m\u00e9trica de Arist\u00f3fanes. Y a los diecis\u00e9is ley\u00f3 a Milton. Cuando te enteras que escritores as\u00ed de precoces han existido no puedes m\u00e1s que ruborizarte. Yo a\u00fan no s\u00e9 qu\u00e9 quiero hacer cuando me muera, puesto que antes de ese bello momento he carecido de certezas indudables y no s\u00e9 qui\u00e9n he sido. El uno es siempre otro y esa suma de seres diferentes que habitan en una persona tienen derecho a vivir, incluso a riesgo de llevarnos a la locura. Lo contrario ser\u00eda ser \u201ccoherente\u201d, s\u00f3lido y asesinar, v\u00eda la hipocres\u00eda o la tiran\u00eda, a todos esos yoes enfrentados que nos atormentan. Pero Orwell parec\u00eda tener en claro que la mayor\u00eda de los escritores pasan, en mayor y menor medida, por cuatro grados en el devenir de su oficio: Ego\u00edsmo puro y duro (deseo de ser alguien y parecer inteligente); Entusiasmo est\u00e9tico (el placer ante la belleza); Impulso hist\u00f3rico (deseo de ver las cosas tal como son y han sucedido: en otras palabras: situarse en el tiempo); prop\u00f3sito pol\u00edtico (deseo de que el mundo avance en una direcci\u00f3n determinada).<\/p>\n<p>No abundar\u00e9 m\u00e1s en estas cuatro categor\u00edas pues soy perezoso y esta es una breve columna; y adem\u00e1s est\u00e1 escrita por alguien que vivi\u00f3 m\u00e1s a\u00f1os que Orwell y apenas si ha escrito algo importante. Concluyo aqu\u00ed solicitando, una vez m\u00e1s, se me exculpe por escribir acerca de escritores y no sobre los grandes personalidades y preocupaciones que en gran medida la comunicaci\u00f3n y la publicidad actual lanzan como esti\u00e9rcol al piso. Vaya pista de patinaje en la que nos solazamos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Terlenka\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las novelas son una clase de verdad distinta a la que, por ejemplo, distingue al periodismo cr\u00edtico o la literatura guiada por un prop\u00f3sito social.<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-10170","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10170","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10170"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10170\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10170"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10170"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10170"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}