{"id":100411,"date":"2020-03-03T15:07:16","date_gmt":"2020-03-03T15:07:16","guid":{"rendered":"http:\/\/plazajuarez.mx\/index\/index.php\/2020\/03\/03\/verduras-tiernas\/"},"modified":"2020-03-03T15:07:16","modified_gmt":"2020-03-03T15:07:16","slug":"verduras-tiernas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/verduras-tiernas\/","title":{"rendered":"Verduras tiernas"},"content":{"rendered":"<p>Terlenka<br \/>\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tal como he mostrado en mis escritos, la opulencia es, en mi opini\u00f3n, ofensiva<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>Mientras me dirig\u00eda, hace unos d\u00edas, a comprar una botella de vino y una buena hogaza de pan se me ocurri\u00f3 o, m\u00e1s bien arrib\u00f3 a mi mente, una observaci\u00f3n algo absurda de Truman Capote acerca de la manera de reconocer a la gente rica y cultivada. &#8220;Los reconoces porque siempre sirven verduras tiernas y bien cocidas durante la comida&#8221;. Al menos as\u00ed recuerdo sus palabras. M\u00e1s, tal como he mostrado en mis escritos, la opulencia es, en mi opini\u00f3n, ofensiva si se produce dentro de una sociedad cabizbaja y pobretona; hecho que me obliga a alejarme de las riquezas, vulgares por s\u00ed mismas, y a cultivar el ascetismo y los placeres inofensivos. Mi placer nunca ser\u00e1 la desgracia de otra persona, y creo que tal es un buen principio para vivir. Lo cual no significa que desprecie las verduras frescas, bien cocidas y las almohadas suaves. Verduras frescas, buen pan, almohadas suaves y una compa\u00f1\u00eda agradable son lujos que casi todos nos podemos dar sea cual sea el charco social en el que nos ahoguemos. Y si uno se escapa de las definiciones y acciones ofensivas que crean los millonarios, los educados amaestrados, los &#8220;creadores&#8221; empresariales de riqueza, la servidumbre estatal casi siempre a sus \u00f3rdenes, o las estrategias econ\u00f3micas que hacen del trabajo una necesidad humillante y, en general, estimulante s\u00f3lo para muy poca gente, entonces es posible que uno se encuentre del otro lado, como lo ha descrito Viviane Forrester en un libro que ya he citado aqu\u00ed. El horror econ\u00f3mico.<br \/>Los epifen\u00f3menos que suelen bombardearme a diario me llevan a una tarde gris de hace 30 a\u00f1os cuando volv\u00eda a Nueva York desde Madrid para encontrarme con una mujer que, seg\u00fan mi intuici\u00f3n, habr\u00eda de ser importante en mi vida. Yo viajaba a la ligera: unos tenis, ropaje resistente, una maleta desechable y casi nada de dinero (lo obtenido en actividades ef\u00edmeras y ahorros someros). Sobreviv\u00eda de las limosnas de los amigos que iba forjando en el camino, de mi fortaleza, en ese entonces de hierro, y de mis deseos de errancia y conocimiento. En aquellos tiempos me comunicaba por medio de cartas, las cuales tardaban entre ocho y 15 d\u00edas en llegar de un continente a otro. Por medio de una de estas misivas escritas a mano y con caligraf\u00eda nerviosa me comuniqu\u00e9 con mi amiga y concertamos la cita. Ella me esperar\u00eda en el aeropuerto John F. Kennedy y no se mover\u00eda de all\u00ed hasta que llegara yo en un vuelo incierto, pues me hab\u00edan obsequiado uno de esos boletos en que debes esperar varios d\u00edas hasta que se desocupa un lugar en el avi\u00f3n y entonces te hacen el gran favor de incorporarte al vuelo de los esp\u00e1rragos puntuales. Cuando llegu\u00e9 al aeropuerto no vi a mi amiga e infer\u00ed que se hab\u00eda cansado de esperar e ir todos los d\u00edas all\u00ed para aguardar mi entrada a Am\u00e9rica. Me equivoqu\u00e9, pues ella estaba en el aeropuerto entre una frugal multitud de personas y por un terrible infortunio ninguno de los dos descubri\u00f3 la presencia del otro. Segu\u00ed de largo y termin\u00e9 viviendo en casa de unos puertorrique\u00f1os en la calle 84. Por su parte, ella se fue a un hotel a continuar escribiendo cartas que nunca me llegar\u00edan a Madrid. El azar, la casualidad o el capricho con que la vida se impone lentamente en nuestro derrotero decidi\u00f3 que el viaje no fuera en vano, y ella me encontr\u00f3 \u2014quiz\u00e1s para su desgracia\u2014 luego de varios d\u00edas de vagar en aquella Manhattan de los a\u00f1os 80, peligrosa, inh\u00f3spita y olorosa a comida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Terlenka\u00a0\u00a0 \u00a0\u2022\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tal como he mostrado en mis escritos, la opulencia es, en mi opini\u00f3n, ofensiva<\/p>\n","protected":false},"author":93,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[42],"tags":[],"class_list":["post-100411","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nuestrapalabra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100411","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/93"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=100411"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/100411\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=100411"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=100411"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/plazajuarez.mx\/historico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=100411"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}