Miguel Rosales

El tiempo todo lo cura…pero también todo lo cobra

Escrito por  |  Domingo, 01 Marzo 2015 00:00

Nunca sabemos por donde brincará la liebre, y a veces lo hace por el lugar menos pensado, nos agarra desprevenidos y hace tambalear nuestro ánimo; pero la vida continúa y es nuestra obligación seguir adelante, con la cara bien levantada sin que nadie nos haga dudar de nuestros actos.

Fiscalía social…

Escrito por  |  Domingo, 22 Febrero 2015 00:00

No pido que me den…sino que me pongan donde  hay; esta parece ser la frase que está distinguiendo a nuestra época. ¿Por qué la gente no puede actuar con honestidad?, ¿por qué tenemos que andar cuidándonos la espalda siempre con el temor de que el enemigo salte de cualquier piedra?, ¿por qué la gente que nos representa le cuesta tanto trabajo ver las verdaderas necesidades del pueblo y solo ve el relumbrón de obras que de origen nacen viciadas?, ¿por qué a los corruptos los tiene que juzgar la historia y no el pueblo traicionado?. 

Muchas preguntas y muy poco espacio para filosofar y hacer una lista de las barbaridades que nos ha tocado ver a los habitantes de esta generación mal comida y tremendamente exprimida por los impuestos y la corrupción. 

Miles, millones de pesos gastados en nada de utilidad, y de ellos tenemos una barbaridad de ejemplos para agarrarlos de botón, y para muestra ahí tenemos la torre llamada “Estela de Luz”, y La línea 12 del Metro, o las docenas de monumentos churrigrotescos disque para inmortalizar “nuestra unidad”; mucho dinero invertido en los sueños megalómanos de gente que quiso pasar a la historia por sus obras y no por sus retrógradas decisiones; tanto las obras como las decisiones han sido un verdadero asco que ha dejado deudas gravísimas para la sociedad y luto en muchos hogares: ¡La historia me juzgará¡, de ninguna manera, los mexicanos de ahora somos lo que debemos juzgar a los ineptos servidores públicos.

Obras estériles que en cada periodo gubernamental se cuentan por cientos, y por millones los pesos perdidos, aunque a la hora de hacer cuentas resulta que las cifras se inflan sospechosamente y en otros casos, ni siquiera se sabe el costo que tuvieron, pues los cubre espaldas que siempre han existido en cada época tienen a bien en declararlas “top secret” y las declaran como información reservada por muchos años y, por lo tanto, no podremos saber sus costos sino hasta dentro de muchos años, en donde seguramente “la historia los juzgará”; muriéndose de la risa porque la historia ya no los podrá alcanzar.

En cada entidad federativa, en cada municipio sucede lo mismo, la vanidad de los recién llegados, la ambición de saber que esa puede ser su única y tal vez última oportunidad los lleva a pecar en el arca abierta: no piden que les den, sino que los pongan donde hay.

 

 

 

Los ciudadanos debemos estar alerta, porque al final de cuentas, ese dinero del que indebidamente disponen algunos funcionarios, su origen se encuentra en el pueblo y ha sido otorgado para obra pública, aunque ya hemos visto que la marca de la época es usar los dineros públicos en sueños y carteras personales o pagar millones de pesos en errores del pasado que para evitar que los alcance el destino se quieren esconder en el adulterado fuero constitucional.

 

 

 

Cuando se trate del dinero del pueblo ninguna información debe quedar reservada; es derecho de todos los mexicanos estar debida y oportunamente informados, sin maquillaje en los números, pero tampoco sin números inflados.

 

 

 

Por ello, cada uno de los mexicanos debemos convertirnos en una especie de fiscalía social, en donde sin tapujos ni cortapisas levantemos la voz en el momento que quienes tienen la obligaciones de servirnos, se estén sirviendo de nosotros.

 

 

 

Digamos no a la corrupción; digamos desde ahora un rotundo no a aquellos que tarde o temprano querrán aplicar su año de hidalgo; cada uno de nuestros ojos debe ser una lupa que fiscalice actos malos que parezcan buenos.

 

 

 

Cada quien en su comunidad encontrará cosas por solucionar. No es la historia la que debe juzgarlos, seamos nosotros los ciudadanos los que desde ahora debemos hacerlo y, en caso, exigir su corrección; el plebiscito y el referéndum deben ser la regla y no la excepción.

 

 

 

Las palabras se las lleva el viento pero mi pensamiento escrito está.

 

 

 

  1. D. MIGUEL:.ROSALES:.PÉREZ:.

El horno no está para bollos…

Escrito por  |  Domingo, 08 Febrero 2015 00:00

En estos escasos días del año que transcurre, los mexicanos hemos sido testigos de una marabunta propagandista con colores representativos de todos los Partidos Políticos; sin excepción alguna -pues cuando se trata de buscar el voto no importa al candidato los caminos que tenga que recorrer- todos los municipios pronto recibirán a las brigadas de promoción al voto partidista, todos con un solo objetivo: captar el voto ciudadano.

Solidaridad…

Escrito por  |  Domingo, 01 Febrero 2015 00:00

OPINIÓN 

Hay que unirse, no para estar juntos, sino para hacer algo juntos

Juan Donoso 

 

Solidaridad…

Escrito por  |  Domingo, 01 Febrero 2015 00:00

OPINIÓN 

Hay que unirse, no para estar juntos, sino para hacer algo juntos 

Juan Donoso


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